Si tienes una idea, y además esto y lo otro ….. ¡Emprende!

Emprender no es cuestión de edad, de sexo o de sector.

Emprender no es cuestión de edad, de sexo o de sector.

Según el Diccionario de la Real Academia, Emprender significa, en una de sus acepciones, “Acometer y comenzar una obra, un negocio, un empeño, especialmente si encierran dificultad o peligro”.

En la definición no aparecen restricciones en cuanto a sector de emprendimiento o perfiles de emprendedor. En el ámbito económico, cualquiera que acometa un negocio puede considerarse como emprendedor.

Y yo estoy totalmente de acuerdo. Cualquier persona, joven o menos joven, mujer u hombre, tecnólogo o artesano, que decida crear una nueva empresa es un emprendedor. Todo nuevo proyecto es una nueva obra que encierra dificultad o peligro.

Sin embargo, parece que muchas leyes y políticas no comparten del todo esta definición. Y pasa a nivel internacional. Parece que emprender es solo cosa de jóvenes menores de 30 años y de propuestas con un alto componente tecnológico. Si tienes 45 años y quieres abrir una nueva ferretería (de esas de toda la vida), no eres un emprendedor a juicio de muchas de las personas e instituciones que “llevan este tema”. Echa un vistazo a las noticias sobre emprendimiento y las verás ligadas, casi en todos los casos, a empleo joven e iniciativas de “marcado carácter tecnológico”. El emprendimiento parece ser cosa de Silicon Valley.

A mi juicio este es un grave error que supone un freno para el desarrollo y la creación de riqueza. Es más, creo que es un error que supone una importante traba para la solución del problema del actual desempleo.

¿Por qué poner puertas al campo?. ¿Por qué limitar el concepto emprendimiento a unos pocos sectores y a unos pocos perfiles?. El talento se encuentra presente en personas de todo tipo y cuando se orienta ese talento al desarrollo de una idea de negocio, esta funcionará y creará riqueza. Sin lugar a dudas.

Desde hace muchos años trabajo con emprendedores y empresarios de todo tipo. La verdad es que tendría ejemplos de éxito para cada tramo de edad y para cada sector de actividad. Lo verdaderamente importante en el emprendimiento es ese conjunto de elementos presentes en el ADN del emprendedor que lo hace ser capaz de afrontar la dificultad y el peligro en unas condiciones de suficiente seguridad y confianza como para lanzarse a la aventura.

Los emprendedores están hechos de una pasta determinada. Eso es innegable. Y esa pasta se mantiene a lo largo de toda la vida y, en una buena parte de los casos, a lo largo de las distintas etapas por las que se atraviesa. El emprendedor es una persona a la que le hace falta poca gasolina para arrancar. Su chispa suele estar en plena forma y esto le permite avanzar.

Además, en la actualidad, junto a los emprendedores, conviven los Re-emprendedores. Personas ya con cierta “madurez”, al menos profesional, que deciden volver a lanzarse a la aventura empresarial creando nuevos negocios, pasando de la cuenta ajena a la cuenta propia o, simplemente, “lavando la cara” a sus actuales negocios.

El Re-emprendedor ha aprendido mucho de su experiencia y esto supone un valor indudable para el futuro de su próximo negocio. El Re-emprendedor tiene clara su vocación para crear riqueza, con lo que ya no hay que convencerle. El Re-emprendedor es consciente de que la cultura emprendedora se forja desde los primeros ciclos educativos. Hace ya años que está convencido de ello.

Es por esto que creo necesario establecer condiciones que faciliten el emprendimiento a todos los niveles. La Ley de Medidas de Apoyo al Emprendedor de febrero de 2013 y el anteproyecto de Ley de Apoyo al Emprendedor y su Internacionalización de mayo de 2013 suponen un avance en ese impulso del emprendimiento. ¡Enhorabuena!. Sin embargo, en su contenido identifico ese sesgo de edad y condición al que antes hacía referencia. Hace falta seguir avanzando. ¡Paciencia!.

En cualquier caso, mientras los gobiernos establecen medidas y el entorno se va configurando, te animo a que expandas tu talento emprendedor, tanto si eres joven como menos joven, mujer u hombre, nuevo en esto o reincidente. Al fin y al cabo es tu percepción del entorno el que configurará tu realidad, no el entorno en sí mismo.

Si tienes una idea, pones la pasión adecuada, dejas funcionar a tus dos caras del cerebro (racional y creativa) y, sobre todo, actúas, tu proyecto saldrá adelante. Personas como Bill Gates o Steve Jobs, Walt Disney, Estee Lauder, Madonna, Amancio Ortega, … De todas las edades, sexos y condiciones. Todas ellas han sido emprendedoras de éxito. Bienvenido al grupo.

Tagged , , , . Bookmark the permalink.

Comments are closed.